martes, 1 de noviembre de 2011

No Celebro Empates



El concepto básico es claro: Un verdadero bullanguero no celebra empates.

La historia de la gloriosa Universidad de Chile ha sido amarga y dulce, por eso el sabor exquisito por cada logro escalonado: Avanzar una fase, ganar partidos seguidos, mayor goleada en Brasil, las cien alegrías juntos con Rivarola… en resumen: Hemos sufrido tanto que cada pequeño hito lo ensalzamos… somos apasionados, al que no le guste que gire su cabeza y mire para otro lado.

Los que pasamos los 80 con la Bullanguera en el corazón, teníamos escasos hitos: El gol de Salah ante Colo Colo en 1981 que nos clasificó a la Copa Libertadores, Recuerdos de más de una década del Ballet Azul y un gol de Chilena de Sandrino Castec ante Argentina en Mendoza.

La burla de moda de la contra, era “¿Cuántos títulos tiene ahora la U?” respondíamos “Siete” y “¿Cuántos tenía cuando naciste?”… ese chiste me lo tuve que comer hasta 1993.

Después aparece un grande: Marcelo Salas, era el caudillo que necesitábamos, el Leonel Sánchez de nuestra época, el Sandrino Castec que no explotó en los 80, nuestro actual Rivarola

Y empezaron más hitos.

Era tan poco lo que teníamos en ese tiempo para ufanarnos que ahora cada logro actual se celebra, se magnifica, se engrandece… porque somos hijos del rigor.

No celebro empates,  el 2 a 2 no me gusta cuando el llamado era a arrasar, pero si celebro:

      La cara de los albos que ya se creían ganadores, para ponerlo en un ejemplo cercano, ya habían sacado su cotillón, ya asomaban las burlas, se tragaron todo eso, venían con la carga de no ser protagonistas, con ese peso de la U haciendo un campañón local e internacional… se la comieron.

-     Los Huevos, Nueve jugadores que seguían atacando, once que se defendían, cuatro mano a mano que resolvieron los defensas azules con relativa seguridad, tapadones de Herrera, un equipo que venía de jugar a mitad de semana con el club con más hinchada del mundo: Flamengo.

Impresiona el doble discurso albo… ¿Cuántos veces dijeron: “El fútbol es para los vivos”? y ahora gritan por una patada que  le llegó a Olivares o por un penal que supuestamente no existió… bueno ¿En qué quedamos no era el “fútbol para los vivos”? … es la costumbre de mandar en la prensa, de mandar en los tribunales del fútbol, los que los tiene eufóricos… se les viene abajo la hegemonía, como dice Herrera “Ya no son el equipo más grande” ….

Lo políticamente correcto es que escriba que estuvo mal Herrera al hacer gestos de mal olor a la banca colocolina o Marcelo Díaz al hacer un “Toma” al estadio (Digo “Toma”, porque al otro “PY” no me gusta nombrarlo), ¿Debo ser políticamente correcto o sincero?.

Si es por sinceridad, en el fondo no puedo negar que me gusta, si me gustan jugadores hinchas, eso que hablan del “Club de sus vidas”, porque este tipo de jugadores está en retirada, son una especie en extinción.

En una frase: “No celebro empates, celebro tu patética cara de tristeza…”